Foto: AFP. / La celebración de Miguel Borja.

Por incidentes y cruces violentos entre los jugadores después del gol, fueron expulsados expulsados tres jugadores de cada equipo

River Plate venció 1-0 a Boca Juniors en el Superclásico del fútbol argentino el domingo en el estadio Monumental ante 83.000 espectadores por la decimoquinta fecha del torneo de Liga local.

El colombiano Miguel Borja (90+3) anotó de penal el único gol de la tarde, en un duelo que tuvo un final escandaloso y cargado de controversias.

Por incidentes y cruces violentos entre los jugadores después del gol, fueron expulsados en River Agustín Palavecino (90+13) y los suplentes Ezequiel Centurión y Elías Gómez, y por Boca, Nicolás Valentini (90+13), Miguel Merentiel (90+13) y Ezequiel Fernández (90+13), además del entrenador, Jorge Almirón.

Con este triunfo, River estiró su ventaja al frente de la Liga, que lidera con holgura, mientras que Boca continúa en mitad de la tabla, lejos de los primeros puestos.

Desde el comienzo River fue el que impuso condiciones en el desarrollo, a partir de una presión muy alta en todos los sectores con la que ahogó a Boca, imposibilitado de tener el balón y poder dar al menos dos o tres pases seguidos.

Nacho Fernández

Nacho Fernández condujo con habilidad los hilos del ataque local, y tuvo la primera ocasión en una media vuelta desde el borde del área que forzó la estirada del portero ‘Chiquito’ Romero.

En la primera parte River tuvo el control del balón durante el 70 por ciento del juego, aunque le costó generar situaciones claras, ante un Boca de planteo netamente defensivo, que se plantó con cinco defensores.

Intentó River por los costados, con juego dinámico, con buenas triangulaciones, pero siempre se topó con una pierna más, un cruce salvador, todo dentro de un duelo áspero, cargado de infracciones y tarjetas amarillas.

Las únicas situaciones atractivas en el resto de la primera parte fueron un cabezazo desviado de Beltrán y un tiro libre frontal de Nacho Fernández que Romero controló sin problemas.

Cambió Boca en la segunda parte, con un juego más abierto, y así estuvo cerca en una incursión del colombiano Villa, parado a tiempo en un gran cierre de Milton Casco.

El local respondió con una buena jugada de Nacho, pero el volante demoró el remate final y permitió la recuperación de Valentini, que le tapó el disparo.

Debió intervenir Romero nuevamente ante un bombazo de media distancia de De la Cruz, y luego Solari disparó, pero la pelota dio en la base del poste derecho, recorrió la línea de sentencia y salió por el otro lado, en una jugada milagrosa en el área de Boca.

Borja

A Boca le quedaría una última ocasión, en un tiro libre que salvó Armani, y no parecía que nada más fuera a suceder en el Superclásico, hasta que en tiempo de descuento llegó la jugada que cambió la historia, en un penal de Sandez, que llegó tarde a un cruce y le cometió infracción a Solari.

Borja anotó el gol de la victoria con un remate suave y esquinado, y mientras el colombiano festejaba en solitario, a sus espaldas se iniciaba una batalla, que se inició por una celebración excesiva de Palavecino ante los jugadores de Boca.

Tras varios minutos de disturbios en el campo de juego, el árbitro Darío Herrera, a instancias del VAR, dispuso tres expulsados en Boca, que así terminó el cotejo con ocho jugadores, y a Palavecino y dos suplentes por el lado del Millonario.

“Nos salió bien. Tuvimos opciones claras, varias jugadas en campo de ellos. Solari entró muy bien. Fue importante ganar. Se nos había venido todo en contra en la última semana y este partido era fundamental para dar la vuelta a un resultado amargo en Brasil”, comentó Borja.

El colombiano hizo referencia a la dura derrota que River había sufrido ante Fluminense (5-1) en el Maracaná por la Copa Libertadores, pero el equipo de la banda roja terminó por cerrar la semana con un triunfo que lo revitaliza.

/RI/Fuente: La Razón

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