El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, destacó el discurso del presidente Rodrigo Paz en el Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe, organizado por CAF en Panamá, indicando que inspira a tener una buena vecindad con el resto de los países de la región Latinoamericana.

“Sus palabras nos inspiran, nos motivan y nos llenan de esperanza de poder tener una buena vecindad. Nada mejor que tener buenos vecinos, que lo hemos intentado hacer con nuestros vecinos de Perú, Bolivia y Argentina”, señaló Kast durante su intervención.

En su discurso en el foro, Paz planteó generar una cultura de confianza y verdad, dejando atrás la ideologización en temas como la economía. Incluso ofreció a Chile que Bolivia puede ser su vínculo portuario hacia Brasil.

Dentro de esta línea, Kast aseguró que Latinoamérica “no está estancada por falta de ideas” sino por “falta de carácter” y pidió a los gobiernos de la región trabajar por la unidad y “cruzar fronteras ideológicas y nacionales”.

“Durante décadas hemos acumulado diagnósticos impecables, papers brillantes y discursos correctos. Y, sin embargo, millones de latinoamericanos siguen atrapados entre la pobreza, la informalidad, la inseguridad y el miedo (…) Es un fracaso político”, indicó Kast.

El futuro presidente de Chile añadió que “cuando más de 7 millones de venezolanos han tenido que huir de su país” se ha fallado como región.

“Cuando millones de latinoamericanos trabajan toda su vida y siguen siendo pobres, hemos fallado. Cuando barrios completos están controlados por bandas criminales, hemos fallado”, admitió.

Kast, que asumirá el mando el próximo 11 de marzo, dijo que la unidad regional es una “obligación institucional” y que esta “no significa renunciar a lo que uno cree”.

“Un presidente no administra una trinchera, lidera una nación”, apuntó y recordó la reunión que tuvo en la víspera con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

Pese a tener “diferencias profundas” con el brasileño, Kast afirmó que hablaron sobre “cómo defender los intereses de nuestros pueblos y cómo, aun desde miradas distintas, podemos construir cooperación real”.

“La política no puede seguir siendo un campo de batalla permanente mientras los ciudadanos pagan el costo (…) ha llegado la hora de cruzar fronteras, no solo ideológicas, también nacionales”, agregó.

Finalmente, dijo que Latinoamérica tiene que entender que “ningún país se salva solo en un mundo cada vez más competitivo y más duro. La fragmentación nos debilita”.

 

Por webmaster