(La Paz, 25 de junio 2021).- La excanciller Karen Longaric confirmó este viernes que conoció la nota con clasificación “muy urgente” que fue enviada en enero de 2020 por el entonces embajador de Bolivia en el Vaticano, Julio Cesar Caballero, con la “sugerencia” del papa Francisco de otorgar salvoconductos a exautoridades del gobierno de Evo Morales asiladas en la residencia de la Embajada de México en La Paz. Afirmó que entonces ese documento fue transmitido a la mandataria transitoria Jeanine Áñez.

“Conocía de esa carta y yo instruí al vicecanciller de entonces hablar sobre ese tema y también le transmití a la presidenta (Jeanine Áñez) el tema; (pero) nosotros estuvimos esperando obviamente que hubiese una solicitud expresa, formal y como la diplomacia lo exige (…) y Caballero dejó dormida la nota allí por mucho tiempo y hoy la esgrime como si esto fuera sancionatoria hacia mi persona”, dijo en una entrevista con el programa Asuntos Centrales.

Sin embargo, consideró que si realmente el Papa hubiese deseado “hacer una gestión específica sobre la situación de los asilados en la Embajada de México, hubiera enviado una nota oficial a través del Nuncio Apostólico (Angelo Accattino) acreditado en Bolivia, que es como el embajador del Vaticano, y eso nunca ocurrió”.

Incluso, “yo hablé con el Nuncio en más de una oportunidad en mi gestión, él me ha visitado en el despacho junto a otros embajadores (…), pero jamás me ha transmitido ningún mensaje del Santo Padre”, insistió.

Asimismo, recordó que en su gestión al mando del Ministerio de Relaciones Exteriores fue visitada por una “delegación grande” de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) y los sacerdotes, según su versión, le dijeron que ellos querían que el Gobierno “exprese un gesto humanitario y dé un salvoconducto al menos para una persona”.

Luego “inmediatamente llamé a la Presidenta y al exministro (de Gobierno Arturo) Murillo y (también) le transmití esa gestión de la Conferencia Episcopal (porque eran) justamente los sacerdotes que participaron de la pacificación del país. Entonces, la Presidenta seguramente analizó con Murillo y decidieron dar dos salvoconductos, uno para el exministro (César) Navarro y otro para un exviceministro”, contó.

Después, según su mismo relato, esas dos personas, cuando ya estaban en el aeropuerto, fueron interceptadas por la Policía que pretendió detenerlas y el Nuncio Apostólico la llamó para informar de ese problema.

“Entonces, llamé (otra vez) a la Presidenta y Murillo para decir que no se cometiera semejante atropello. Y a los dos días me visitó el Nuncio junto con un grupo de embajadores para expresarme su preocupación por lo que había ocurrido en el aeropuerto (…) y sobre algún mensaje del Santo Padre jamás me ha transmitido absolutamente nada, que, por cierto, si hubiese habido, tendría que haber sido a través de una nota verbal o una comunicación formal”, reiteró.

Ayer, fue revelada una nota, con clasificación “muy urgente”, que había sido enviada el 15 de enero de 2020 por el entonces embajador Caballero a Longaric.

En ese documento, Caballero informa a Longaric que el jueves 9 de enero de 2020, a las 10.30, asistió a un acto de saludo del Cuerpo Diplomático al Santo Padre y quien aprovechó la ocasión para transmitirle un mensaje.

Es así que “tengo a bien comunicar a través de la presente (nota que) el Santo Padre sugirió: ‘superar la crisis de los asilados en la Embajada de México en la ciudad de La Paz proporcionado salvoconductos a aquellas personas que se encuentran en esa legación diplomática, consolidando así el proceso de pacificación y el periodo electoral iniciado por Bolivia’”, cita Caballero en su carta.

/RI/Fuente La Razón

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